
Los desafíos de la industria salmonera fueron analizados en la charla de educación.
La Corporación de Capacitación y Empleo de la SOFOFA realizó ayer una charla denominada Educación y Formación Permanente, "Los Desafíos de la Industria Salmonera".
Los oradores de la jornada fueron Juan Antonio Guzmán, empresario y ex ministro de Educación entre los años 87 y 89 y presidente de la Corporación de Capacitación; Rodrigo Infante, gerente de SalmonChile, y David Espinoza, subdirector regional de Sence.
Visión
Juan Antonio Guzmán expresó que el gran desafío de la industria acuícola es lograr un nivel de educación mínimo para todos y una capacitación permanente.
"La única forma de poder competir en el mundo es lograr las competencias necesarias, ya que países que son nuestros rivales están capacitados, con lo que logran inmensas ventajas".
Rodrigo Infante sostuvo que la industria ha realizado diversos esfuerzos por nivelar y capacitar a sus trabajadores.
Dentro de los empleados de la empresa acuícola, el 43% posee sólo estudios básicos, el 33% enseñanza media, 12% sin estudios y 12% superior.
Infante comentó que la educación es esencial para lograr mayor competitividad.
"Cuando tenemos un 55% de los empleados no supera octavo básico, debemos hacer esfuerzo por nivelar los estudios, tarea que no siempre es fácil por la alta deserción que muestran los trabajadores adultos", dijo Infante. Uno de los puntos destacados, donde SalmonChile ha puesto énfasis, es la certificación de competencias, donde trabajadores logran acreditar el manejo de ciertas labores que no son enseñadas en institutos tradicionales. Un ejemplo de ello es la certificación que puede obtener alguien que filetea salmones, cuya acreditación le servirá para su currículum.
"Ues" no son agencias de empleo
Con respecto a la abundancia de profesionales de ciertas áreas que copan los puestos de trabajo, Juan Antonio Guzmán dijo que aún mucha gente se confunde, manteniendo una visión de antaño de lo que es estudiar un carrera. "Hace unas décadas las personas entendían que estudiar una profesión era asegurar un trabajo para toda la vida. El decir que un cartón te asegura un puesto ya es cosa de la historia, ya no existe", dijo.
Guzmán comentó que las universidades son casas de educación, de instrucción, pero no son agencias de empleo.
"Suele suceder que es frustrante si un profesional no se desarrolla en su campo, pero la frustración de esa persona es tal si le inculcaron que cuando terminara de estudiar medicina, por ejemplo, eso le aseguraba ser director del hospital", reiteró.